Preparación de materiales: tener listos los insumos, herramientas o documentos antes de empezar la jornada.
Mantenimiento y orden: limpiar el área de trabajo y asegurar que todo esté en su lugar.
Ejecución de tareas repetitivas: realizar aquellas labores que requieren tiempo pero no necesariamente una firma profesional o técnica especializada.
Soporte logístico: carga, descarga, mensajería interna o traslado de objetos.