Corte de telas: siguiendo patrones (moldes de papel) para obtener las piezas necesarias.
Hilvanado: unir las piezas de forma provisional con puntadas largas antes de la costura definitiva.
Ensamblado: unir las piezas permanentemente usando máquinas de coser o técnicas manuales.
Rematado: asegurar las costuras para que no se deshilachen (usando máquinas como la overlock o remalladora).
Bordados y adornos: añadir encajes, pedrería o bordados decorativos.
Planchado de costuras: abrir y asentar las costuras con calor para que la prenda tenga una caída perfecta.